The end of the line

ENGLISH

Autor del Libro The End of the Line

The End of the Line, según Charles Clover

En lo que apenas dura una vida humana, la sobrepesca ha provocado un cambio en los océanos mucho mayor que cualquier otro cambio causado por la contaminación. Ahora los científicos nos advierten de que en menos de 40 años, si seguimos así, los recursos naturales de los mares sufrirán un colapso total con consecuencias nefastas tanto para los ecosistemas como para los mil millones de personas que dependen del pescado como fuente de proteína.  Se cree que hoy en día el cambio climático es el problema más serio que acecha al planeta a largo plazo, pero existe otra Verdad Incómoda. La crisis de los océanos, que cubren más del 70% de la superficie del planeta, está sucediendo con mayor rapidez que la del cambio climático, pero es más sencilla de abordar.

Durante los casi dos años que he pasado viajando por el mundo para escribir mi libro The End of the Line he podido observar cómo en todas partes las tendencias insostenibles en la dieta, la moda y la salud se basan en la antigua tradición marítima de explotar la veta hasta agotarla y pasar luego a la siguiente. He observado cómo en la cúspide de la moda gastronómica los chefs de renombre siguen apoyando tendencias evidentemente insostenibles y enriqueciéndose sirviendo especies amenazadas a su exquisita clientela. ¿Serviría Vd. carne de orangután? Supongo que no…entonces, ¿por qué servir atún rojo, si está igualmente amenazado?

La crisis de los océanos plantea una revolución del pensamiento y la política tradicionales así como en los hábitos alimentarios. Empecé mi viaje en Lowestoft, lo que en su tiempo fue un gran puerto de lenguado y  platija. Estuve en el puerto de Bonavista en Terranova, donde pescar un bacalao se multa con $500 – pero los pescadores, que están subvencionados, quieren seguir pescando. Observé al último atún rojo del Mediterráneo ser atrapado ilegalmente por cerqueros y avionetas de observación, gracias a una negligente aplicación de la ley. Y estuve en el puerto de Dakar (Senegal), donde las flotas europeas subvencionadas están acabando con uno de los ecosistemas marinos más productivos de África en perjuicio de la población autóctona.  Asimismo he visto grandes barcos pescar bacaladilla en cantidades insostenibles para producir harina de pescado empleada en los criaderos de salmón.

Hemos alcanzado un momento crucial en la pesca, tal y como hicimos con la agricultura  en las décadas de los 60 y 70.  Ahora podemos elegir. ¿Intentaremos seguir el ejemplo de las buenas prácticas sostenibles, como las maravillosas reservas marinas de Nueva Zelanda o la forma en que se regula la pesca en Islandia, Nueva Zelanda o en las aguas de Alaska? ¿O seguiremos tal como lo hacemos ahora, dejando a nuestros nietos poco más que medusas y plancton para comer?

Be Sociable, Share!

Seafood Wacht

Registrate Aqui para la Campa�a

End Of The Line Origami Skate